La compilación es la fase más costosa del proceso de compilación y esto es
debido a que el compilador debe analizar el texto de nuestro programa fuente,
comprobar que no contiene errores y producir como salida un fichero con la traducción de nuestro
código a conjunto de instrucciones de nuestro procesador.
Ningún proyecto de programación serio está compuesto hoy en día por un solo archivo fuente, sino
más bien todo lo contrario. Es conveniente que cualquier programa que pase de unos cientos de
líneas sea dividido en una serie de módulos que faciliten la legibilidad y el mantenimiento del
código.
A la hora de compilar nuestro proyecto lo que haremos será procesar cada uno de estos módulos por separado, diciéndole al compilador que tenga en cuenta que ninguno de estos módulos es un programa por si mismo, sino una parte del mismo. Lo que hará el compilador será producir como salida una serie de ficheros objeto4.4. Estos ficheros son la traducción a binario de cada uno de nuestros módulos. Sin embargo ninguno de ellos conforma un ejecutable por sí mismo, ya que ninguno contiene el código completo de nuestro programa.